
Porque siempre le damos mucho tiempo a estar tristes, a replantearnos las cosas, a seguir adelante sin una razón de verdad... Pero nunca le damos el tiempo que deberíamos a ser felices porque no estamos a gusto con la vida que llevamos, y sólo está en nuestras manos el poder cambiarlo.
Porque al final del camino me gustaría ver una yo diferente, siendo capaz de sonreír.

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